Aprender de esa manera sí es malo

En contestación al artículo “Aprender no puede ser malo” de la sección TRIBUNA de El Mundo CV, del concejal del Ayto. de Valencia, Carlos Galiana.

Sr. Galiana,

Usted dice que: “… no puede ser malo que alguien aprenda tres idiomas”. El problema es que el modelo que propone el equipo de educación actual en el Consell, dirigido por Marzà y Soler, en su Decreto 9/2017 mal llamado de “plurilingüismo”, no está enfocado en absoluto a aprender tres idiomas, sino a transformar la lengua vehicular en la escuela para imponer solo el valenciano, eliminando como lengua vehicular al castellano. Esa medida ocasionará una desventaja considerable para los alumnos castellanohablantes con respecto a los valencianohablantes, perjudicando a los primeros al adquirir conocimientos impartidos desde una lengua, la valenciana, que no comprenden y no usan, como así demuestra la experiencia de Cataluña, donde los niños castellanohablantes tienen unos resultados académicos inferiores a los catalanohablantes. Véase el análisis del informe PISA 2015.

También en su artículo “Aprender no puede ser malo” se refiere a “respetar las consideraciones jurídicas” con respecto al Decreto de plurilingüismo y usted continúa diciendo “que se centra en el hecho de conocer, preservar y fomentar nuestra lengua, el valenciano”. Añade que “se le hace difícil entender cómo en Valencia se puede estar en contra del valenciano”. Con respecto a lo de respetar las consideraciones jurídicas, no se entiende que diga usted eso y por otro lado apueste por un Decreto que el TSJCV en sentencia, ha calificado de discriminatorio, porque atenta contra los Derechos Fundamentales recogidos en la Constitución Española, artículos 14 y 27. Un decreto que ha tenido una oposición civil pública nunca vista en nuestra Comunidad. Usted no respeta a los valencianos que libremente deseamos que las materias en los colegios, de una Educación que pagamos con nuestros impuestos, se impartan en la lengua materna, sea valenciano o sea castellano, a pesar de la ventaja que introduce ésta según numerosos estudios internacionales. Usted, al igual que el Sr. Marzà, el Sr. Soler, el Sr. Fullana, el Sr. Trenzano, la Sra. Oltra e incluso el Sr. Ximo Puig, justifica y aplaude un Decreto que no respeta a más de la mitad de la población de nuestra Comunidad. Eso, Sr. Galiana, es propio de regímenes totalitarios.

Con respecto a lo siguiente, es decir, en el hecho de conocer, preservar y fomentar nuestra lengua, el valenciano, le diré lo que usted, como representante público ya debería saber, que las lenguas se preservan y se fomentan de otras formas, no con la imposición totalitaria de sus amigos. Nunca en la Comunidad Valenciana se había producido un conflicto entre las personas que hablan o usan una u otra lengua cooficial. Ha habido armonía hasta que llegaron Puig, Marzà y sus secuaces para crear ese conflicto por su afán impositivo. Como dijo Fernando Savater: “Las lenguas tienen dos grandes enemigos, los que las imponen y los que las prohíben”. Usted Sr. Galiana, se encuentra en el primer grupo de los enemigos de las lenguas, según esa cita.

También dice que se le hace difícil entender cómo en Valencia se puede estar en contra del valenciano. No Sr. Galiana, los valencianos no estamos en contra del valenciano, en absoluto. ¿Qué parte de la actualidad se ha perdido usted? ¿No se ha fijado en que en las numerosas manifestaciones secundadas por decenas de miles de ciudadanos, ninguna proclama ataca al valenciano? Al contrario Sr. Galiana, lo que la sociedad civil reclama es LIBERTAD para ELEGIR lengua vehicular en la educación, algo a lo que ustedes deberían atender como representantes públicos, cosa que no hacen con la lengua en la educación. Deberían gobernar para todos, no sólo para sus simpatizantes. Parece ser que las palabras libertad y elección, no están dentro de su diccionario.

También dice usted que “Tenemos una riqueza que pocos pueblos tienen, tenemos una lengua propia que debemos conservar, esa es nuestra obligación.” Por supuesto Sr. Galiana, tenemos una riqueza que pocos pueblos tienen y una lengua propia que hasta ahora ha sido preservada y conservada, cosa que ustedes han puesto en peligro. Ustedes están consiguiendo que muchas personas desprecien el valenciano debido a que nada puede ser peor que intentar su uso a fuerza de Decretazo, sin consenso alguno, introduciéndolo en la población a martillazos.

Sr. Galiana, la escuela no debe ser un lugar de adoctrinamiento para nuestros hijos, justo lo que ustedes están intentando. Los valencianos, con nuestros impuestos, esperamos y tenemos derecho a una escuela donde los alumnos vayan a aprender al margen de ideologías de uno u otro color.

Sr. Galiana, dimita de su cargo. Usted no es imparcial gobernando, sino que gobierna única y exclusivamente para sus simpatizantes. Los valencianos merecemos mejores representantes públicos.

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